El cliente escanea el QR de su mesa, pide y paga desde el móvil en su idioma. El pedido llega a la barra al instante. Sin descargar nada.
No es una plantilla con tu logo encima: colores, tipografía, textos y QR se hacen a medida de tu local.
Tus colores y tu tipografía en la carta, en la pantalla de barra y en las tarjetas QR de cada mesa, con tu monograma en el centro.
Rondas desde la mesa, pago con tarjeta en el móvil y la mesa se abre sola con el primer pedido. En catalán, castellano e inglés.
En una tablet o en el móvil del camarero: aviso sonoro, mesas abiertas, lo servido hoy y el stock en un toque.
El QR de la mesa abre la carta. Sin apps ni registros.
Elige, paga con el móvil y vuelve a la conversación.
La barra recibe el pedido con la mesa y lo sirve.